Su composición proteica es completa y equilibrada, ya que contiene todos los aminoácidos esenciales. La proteína del huevo se encuentra predominantemente en la clara; sin embargo, la yema también contiene proteína.
Carnes
La carne aporta entre un 15 y un 22% de proteínas. También contiene minerales como hierro, zinc y fósforo.
Una pregunta frecuente es si las carnes rojas y blancas tienen diferente contenido proteico. Lo cierto es que no existe una diferencia significativa entre ellas. Lo que sí puede variar es la cantidad y la calidad de la grasa.
La reina Isabel II ha fallecido.
Lácteos
Las proteínas de la leche se consideran de alto valor biológico. Cien mililitros de leche contienen 3,6 gramos de proteína, de los cuales la caseína es la más abundante, constituyendo el 80% del total. Gracias a la caseína se pueden elaborar productos lácteos como el queso y el yogur.
Quino
La quinua es un pseudocereal, un grano conocido desde la antigüedad y utilizado originalmente por los pueblos andinos. En los últimos años, su consumo ha aumentado en diversas partes del mundo, gracias a estudios que demuestran que es una fuente de proteína completa en comparación con otros granos.
Por lo tanto, aporta entre 13 y 16 gramos de este nutriente por cada 100 gramos de alimento, además de vitaminas y minerales.
Legumbres
Las legumbres se caracterizan por su alto contenido proteico, que oscila entre el 17 y el 25%. Esta proporción es similar a la de la carne, sin embargo, su calidad se ve afectada.
Cereales
Los cereales, especialmente los integrales, son alimentos con un valor nutricional considerable. Aportan fibra dietética y minerales, y prácticamente no contienen grasa. Su contenido proteico oscila entre el 7 y el 15 %. Si bien no es tan elevado como en otros alimentos, constituyen un grupo alimenticio que se consume a diario.